Drusas.
Para limpiar la atmósfera en la casa o el trabajo.
De amatista.
Transforma lo negativo en positivo. Neutraliza
ambientes crispados.
De cuarzo citrino.
Mantiene la tensión positiva y buena suerte.
De cuarzo blanco.
Favorece la cooperación y superación en la vida
Geodas.
Debido a su forma redondeada y a sus numerosas
terminaciones, difunden la energía contenida en su
interior, amplificada y suavemente. Se utilizan
además para recargar los cristales, gemas y
minerales.
Obeliscos.
Colocar en salones o salitas de estar. Su vibración
armoniza la
energía de la casa y de las personas. Los obeliscos
de cuarzo blanco son ideales para este
propósito.
Pirámides.
Son condensadores de energía y protegen a las
personas
que viven en la casa.
Esferas.
Absorben gran cantidad de energía negativa de la
casa. Si
queremos proteger
toda la casa, poner una esfera de
Turmalina a la entrada.