Limpieza.
Las piedras emiten energía, pero también la absorben.
Por eso, uno de los cuidados más importantes es su
limpieza. Se pueden contaminar con energía negativa del
entorno o de las personas. Los factores contaminantes
pueden ser muy variados: luz,
sonido, emociones,
pensamientos, deseos, sufrimientos, etc.
Sal.
Sumergirlas en un recipiente de sal marina gruesa
durante una hora. Luego, limpiar con suavidad las
partículas adheridas.
Recarga de energía.
Luna llena.
Exponerlas a la luna llena durante la noche.
Programar los cristales.
Consiste en comunicar al cristal la intención u objetivo
que pretendemos con él. Para ello, sujetar el cristal
entre las manos, visualizar una luz blanca y
transparente mientras comunicamos el objetivo a
conseguir.
Cuando no las utilices.
Guardarlas en una bolsa de tela.